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sábado, diciembre 4, 2021

Exclusivo: el vínculo que une al cura procesado por abusar de sus sobrinos con el catequista denunciado en Rawson


Se puede decir con certeza que son amigos. Se conocieron hace 13 años, justamente, en un encuentro religioso.

Allí compartieron con otros jóvenes su afinidad por La Palabra y con el tiempo sus caminos se bifurcaron, aunque apuntando a la misma dirección: el religioso.

Uno se dedicó al sacerdocio y estuvo a cargo de una congregación. El otro se hizo profesor y enseñó catecismo en varias escuelas religiosas.

Allegados a ambos y fuentes del caso explicaron en exclusivo a este diario que luego de ese encuentro religioso ocurrido hace más de 10 años, se forjó un vínculo muy fuerte entre ellos.

Uno se llama Walter Bustos (42) y se convirtió en cura. El otro, Cristian Guillén (32), en profesor de catecismo.

Y además de sus vocaciones religiosas, ahora ambos comparten otra cosa en común y mucho más grave: el haber sido detenidos tras denuncias por abuso sexual contra menores.

En esta nota, todos los detalles de una historia de amistad y denuncias que llevaron a los dos tras las rejas por esos presuntos abusos que tuvieron como víctimas a familiares y alumnas.

Fuentes del caso informaron a este medio que Bustos y Guillén se cruzaron por primera vez en un retiro espiritual realizado a mediados de 2008 por el Movimiento Círculo de Juventud.

De ese encuentro participaron varios jóvenes y entre ambos el vínculo fue mucho más cercano. Tan cercano fue que en ese retiro, que duró unos tres días, Bustos y Guillén se hicieron muy amigos. Incluso llegaron a visitarse en las casas de sus padres.

Es más, las fuentes consultadas por este diario coincidieron que antes de caer preso por los supuestos abusos, Bustos visitaba habitualmente a Guillén en la casa de sus padres, quienes viven en el barrio Santo Domingo, Chimbas.

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El cura Walter Bustos.

Por ese entonces, el ahora profesor de catecismo participaba activamente en la Acción Católica de Santo Domingo. Lo otro que también practicaba desde muy joven Guillén fue su amor por las artes marciales, aseguraron allegados a la causa.

Luego, la vida llevó a cada uno por caminos separados, aunque siempre vinculados de la religión católica. Bustos se hizo sacerdote y la última congregación que tuvo a su cargo fue en Angaco.

Guillén siguió practicando artes marciales y se convirtió en profesor de catequesis. Actualmente estaba trabajando en tres colegios religiosos, uno de ellos en Rawson.

Justamente, padres de ese establecimiento educativo lo denunciaron en la UFI ANIVI por abuso sexual contra nenas de entre 4 y 5 años y el último viernes fue apresado.

El sacerdote Walter Bustos cayó preso el 31 de agosto de 2018 luego de que sus tres sobrinos lo acusaran de haberlos abusado.

Según la denuncia del menor de los sobrinos, por ese entonces de 15 años, el religioso lo manoseaba y lo sometía a otro tipo de prácticas cuando se quedaban solos. Sus hermanos denunciaron prácticas similares.

Durante un allanamiento, la pesquisa ordenada por el juez del caso destapó que el sacerdote era asiduo consumidor de pornografía homosexual, comentaron fuentes del caso en ese entonces.

El cura terminó preso y en diciembre del año pasado no pudo evitar que lo procesaran. Juan Bautista Bueno, por ese entonces defensor del cura, había planteado ante el juez Guillermo Adárvez (Tercer Juzgado de Instrucción) una nulidad, una oposición para que la causa se eleve a juicio y un sobreseimiento para su cliente.

Pero el juez Adárvez rechazó cada uno de esos planteos y ahora el religioso será juzgado por un tribunal por los dos abusos sexuales simples agravados por el daño a la salud mental que le provocó a dos de sus tres sobrinos.

Cristian Guillén (32)

En el caso de la denuncia radicada por el mayor de los denunciantes, Bustos fue sobreseído y consiguió que le modificaran la calificación penal que le habían impuesto en un principio por esos ultrajes. Esa calificación le había acarreado la prisión preventiva.

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Pero al modificarse la calificación penal, el cura quedó libre y llegará así al juicio, precisaron fuentes judiciales.

En el caso de Cristian Guillén, detenido el viernes en la mañana en su casa de Chimbas, aún no está determinado qué calificación penal le impondrán, dado que se espera que en las próximas horas sea sometido a la audiencia de formalización.

La calificación que le imputen dependerá de las pericias y las declaraciones de las pequeñas en Cámara Gesell. Inclusive, los pesquisas no descartan que una de las nenas, de 5 años, haya sido accedida por Guillén, pero confirmar esa sospecha esperarán el resultado de los esos exámenes.

En esa audiencia, el profesor de catecismo podrá o no declarar. Sin embargo, las fuentes vinculadas a la causa no descartan que la trascendencia del caso derive en que puedan aparecer otras denuncias contra de Guillén.

Mientras tanto, esas denuncias ya generaron una enorme conmoción entre los papás y mamás del colegio donde asisten las víctimas.

Conmoción que ayer terminó en un verdadero escándalo en ese colegio de Rawson: algunos padres treparon al techo del establecimiento y hubo protestas y disturbios en la puerta que derivaron en la detención de un menor.



Fuente:https://telesoldiario.com

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Exclusivo: el vínculo que une al cura procesado por abusar de sus sobrinos con el catequista denunciado en Rawson


Se puede decir con certeza que son amigos. Se conocieron hace 13 años, justamente, en un encuentro religioso.

Allí compartieron con otros jóvenes su afinidad por La Palabra y con el tiempo sus caminos se bifurcaron, aunque apuntando a la misma dirección: el religioso.

Uno se dedicó al sacerdocio y estuvo a cargo de una congregación. El otro se hizo profesor y enseñó catecismo en varias escuelas religiosas.

Allegados a ambos y fuentes del caso explicaron en exclusivo a este diario que luego de ese encuentro religioso ocurrido hace más de 10 años, se forjó un vínculo muy fuerte entre ellos.

Uno se llama Walter Bustos (42) y se convirtió en cura. El otro, Cristian Guillén (32), en profesor de catecismo.

Y además de sus vocaciones religiosas, ahora ambos comparten otra cosa en común y mucho más grave: el haber sido detenidos tras denuncias por abuso sexual contra menores.

En esta nota, todos los detalles de una historia de amistad y denuncias que llevaron a los dos tras las rejas por esos presuntos abusos que tuvieron como víctimas a familiares y alumnas.

Fuentes del caso informaron a este medio que Bustos y Guillén se cruzaron por primera vez en un retiro espiritual realizado a mediados de 2008 por el Movimiento Círculo de Juventud.

De ese encuentro participaron varios jóvenes y entre ambos el vínculo fue mucho más cercano. Tan cercano fue que en ese retiro, que duró unos tres días, Bustos y Guillén se hicieron muy amigos. Incluso llegaron a visitarse en las casas de sus padres.

Es más, las fuentes consultadas por este diario coincidieron que antes de caer preso por los supuestos abusos, Bustos visitaba habitualmente a Guillén en la casa de sus padres, quienes viven en el barrio Santo Domingo, Chimbas.

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El cura Walter Bustos.

Por ese entonces, el ahora profesor de catecismo participaba activamente en la Acción Católica de Santo Domingo. Lo otro que también practicaba desde muy joven Guillén fue su amor por las artes marciales, aseguraron allegados a la causa.

Luego, la vida llevó a cada uno por caminos separados, aunque siempre vinculados de la religión católica. Bustos se hizo sacerdote y la última congregación que tuvo a su cargo fue en Angaco.

Guillén siguió practicando artes marciales y se convirtió en profesor de catequesis. Actualmente estaba trabajando en tres colegios religiosos, uno de ellos en Rawson.

Justamente, padres de ese establecimiento educativo lo denunciaron en la UFI ANIVI por abuso sexual contra nenas de entre 4 y 5 años y el último viernes fue apresado.

El sacerdote Walter Bustos cayó preso el 31 de agosto de 2018 luego de que sus tres sobrinos lo acusaran de haberlos abusado.

Según la denuncia del menor de los sobrinos, por ese entonces de 15 años, el religioso lo manoseaba y lo sometía a otro tipo de prácticas cuando se quedaban solos. Sus hermanos denunciaron prácticas similares.

Durante un allanamiento, la pesquisa ordenada por el juez del caso destapó que el sacerdote era asiduo consumidor de pornografía homosexual, comentaron fuentes del caso en ese entonces.

El cura terminó preso y en diciembre del año pasado no pudo evitar que lo procesaran. Juan Bautista Bueno, por ese entonces defensor del cura, había planteado ante el juez Guillermo Adárvez (Tercer Juzgado de Instrucción) una nulidad, una oposición para que la causa se eleve a juicio y un sobreseimiento para su cliente.

Pero el juez Adárvez rechazó cada uno de esos planteos y ahora el religioso será juzgado por un tribunal por los dos abusos sexuales simples agravados por el daño a la salud mental que le provocó a dos de sus tres sobrinos.

Cristian Guillén (32)

En el caso de la denuncia radicada por el mayor de los denunciantes, Bustos fue sobreseído y consiguió que le modificaran la calificación penal que le habían impuesto en un principio por esos ultrajes. Esa calificación le había acarreado la prisión preventiva.

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En el caso de Cristian Guillén, detenido el viernes en la mañana en su casa de Chimbas, aún no está determinado qué calificación penal le impondrán, dado que se espera que en las próximas horas sea sometido a la audiencia de formalización.

La calificación que le imputen dependerá de las pericias y las declaraciones de las pequeñas en Cámara Gesell. Inclusive, los pesquisas no descartan que una de las nenas, de 5 años, haya sido accedida por Guillén, pero confirmar esa sospecha esperarán el resultado de los esos exámenes.

En esa audiencia, el profesor de catecismo podrá o no declarar. Sin embargo, las fuentes vinculadas a la causa no descartan que la trascendencia del caso derive en que puedan aparecer otras denuncias contra de Guillén.

Mientras tanto, esas denuncias ya generaron una enorme conmoción entre los papás y mamás del colegio donde asisten las víctimas.

Conmoción que ayer terminó en un verdadero escándalo en ese colegio de Rawson: algunos padres treparon al techo del establecimiento y hubo protestas y disturbios en la puerta que derivaron en la detención de un menor.



Fuente:https://telesoldiario.com

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