Si eres deportista y quieres mejorar tu rendimiento no deberías dejar de lado el entrenamiento de la fuerza. La fuerza es la cualidad física más importante que existe, siendo considerada fundamental y única para muchos especialistasEntrenamiento de fuerza para deportistas

Si eres deportista y quieres mejorar tu rendimiento no deberías dejar de lado el entrenamiento de la fuerza. Cuando hablo de este tipo de entrenamiento no me refiero a pasar por el gimnasio de vez en cuando y realizar unos cuantos ejercicios para cubrir el expediente. La preparación física es fundamental en el rendimiento y evidentemente un corredor, un triatleta y/o un deportista (en general) no pueden descuidar esta parte, crucial, de su preparación física.

La fuerza es la cualidad física más importante que existe

La fuerza es la cualidad física más importante que existe, siendo considerada fundamental y única para muchos especialistas. Si lo pensamos bien, tanto la velocidad como la resistencia o la potencia, son diferentes expresiones en las que se manifiesta la fuerza. De ese modo, un deportista es fuerte cuando puede desplazar una gran resistencia; es rápido cuando aplica una fuerza en el menor tiempo posible y es resistente si es capaz de mantener un determinado nivel de fuerza durante un tiempo determinado.

Para que la preparación física sea adecuada hay que tener en cuenta varios aspectos. En primer lugar tenemos que pensar en el tiempo disponible para llevar a cabo el trabajo de fuerza y evidentemente debemos gestionar bien nuestro descanso. Ten en cuenta que es tan importante o más que el propio entrenamiento. Olvídate de seguir las rutinas de “otros”, por muy buenos que sean, no es para nada aconsejable.
Sigue estos principios para asegurar el éxito en la preparación física.

Principio de especificidad

Cada persona tiene unas circunstancias, características y bagaje deportivo único y los entrenamientos deben planificarse en función de todos estos aspectos. Debemos tener en cuenta el historial de lesiones, el tiempo de entrenamiento, los días que vas a entrenar, los que vas a descansar y todo lo que rodea a nuestras peculiaridades personales.

Tiempo de adaptación

Todo cambio necesita una adaptación. Cada uno de nosotros reacciona de una manera distinta ante nuevos estímulos y por eso es importante que te conozcas y que sepas reconocer las señales que manda tu cuerpo. No es lo mismo tener DOMS (agujetas) que sentir dolor por una posible lesión muscular. Normalmente y de forma general, tras una sesión de fuerza deben transcurrir unas 24-48 h para volver a trabajar esa cualidad de forma específica.

Velocidad de ejecución

Este es uno de los aspectos más importantes en el entrenamiento. Hace ya tiempo que Gonzalez Badillo, uno de los mayores expertos en entrenamiento de fuerza a nivel nacional e internacional, señaló la importancia de la velocidad como el mejor punto de partida para poder conocer si el peso movilizado es o no el adecuado.

Conociendo de ese dato podremos determinar cuándo parar una serie de ejercicios, cuando subir o cuando bajar la carga, para de ese modo, seguir trabajando al 100% dentro del objetivo planteado. Imagina que estás haciendo una sentadilla en un programa de fuerza resistencia, donde la velocidad de ejecución debe ser rápida (1:1), es decir, un segundo de subida y otro de bajada aproximadamente.

Después de tu segunda serie comienzas la tercera y la velocidad ha aumentado siendo 2:1, según Badillo en este caso deberíamos parar y modificar la carga, porque la velocidad nos indica que nuestro sistema muscular se ha visto sobrepasado por la carga y el entrenamiento deja de ser eficaz para nuestro objetivo. Si pretendemos ganar potencia y ganancia de fuerza la pérdida de velocidad no debería superar el 20%, sin embargo si nuestro objetivo es la hipertrofia podemos llegar incluso a una pérdida de velocidad del 40% respecto a la primera repetición (Badillo et al.,2014 y Pareja-Blanco et al.,2014.)

Fuente: https://www.sportlifeargentina.com