32.7 C
San Juan
viernes, enero 15, 2021
Inicio Mundo La nueva economía del esperma

La nueva economía del esperma


Los reyes del esperma de Estados Unidos están exhaustos.

Estos hombres están volando a todas partes. Envían su esperma con nuevos sistemas de frascos y se realizan las pruebas de ADN más recientes porque eso es lo que las mujeres quieren. Claro, pueden hablar por teléfono, pero dicen que tiene que ser rápido porque están conduciendo a Dallas o Kansas City o Portland, Maine, a tiempo para aprovechar un periodo de ovulación. Me recuerdan que también tienen trabajos diurnos.

“La gente está harta de los bancos de esperma”, dijo Kyle Gordy, de 29 años, quien vive en Malibú, California. Invierte en bienes raíces pero pasa la mayor parte de su tiempo donando su esperma, gratis (excepto por el costo del viaje), a mujeres. También dirige un grupo privado de Facebook de casi 11.000 miembros, Sperm Donation USA, que ayuda a las mujeres a conectarse con una lista de cientos de donantes aprobados. Su esperma de donante ha engendrado 35 hijos, con cinco más en camino, contó.

“Se dan cuenta de que esto ya no es tabú”, agregó Gordy.

Si eres uno de los 141 millones de estadounidenses cuyo cuerpo produce espermatozoides, la sustancia probablemente te parezca abundante y barata. Para el resto de nosotros, no es ninguna de las dos cosas.

Eso siempre ha sido cierto, especialmente si uno es perspicaz. Pero ahora, la pandemia del coronavirus está creando una escasez, según los bancos de esperma y las clínicas de fertilidad. Los hombres han dejado de ir tanto a donar, aunque la demanda se ha mantenido en algunos bancos y ha aumentado rápidamente en otros.

“Hemos estado rompiendo récords de ventas desde junio en todo el mundo, no solo en Estados Unidos, sino también en Inglaterra, Australia y Canadá”, señaló Angelo Allard , supervisor de cumplimiento del Seattle Sperm Bank , uno de los bancos de esperma más grandes del país. Dijo que su compañía estaba vendiendo un 20 por ciento más esperma ahora que hace un año, aunque haya disminuido el suministro.

“Entre nuestras tres sedes, normalmente tengo 180 donantes únicos activos”, dijo Allard. “La cifra ha bajado a 117. El otro mes eran 80. No tengo ningún indicio de que vaya a ser una tendencia positiva”.

Michelle Ottey , directora de operaciones de Fairfax Cryobank, otro gran banco de esperma, dijo que la demanda de acceso a su catálogo para la compra de esperma en línea se ha incrementado porque “la gente está viendo que existe la posibilidad de una mayor flexibilidad en sus vidas y en su trabajo”.

“También creo que parte de la causa es que la gente está tratando de encontrar algo de esperanza en este momento”, añadió.

La escasez tiene a la gente al límite. Muchos están molestos.

“¿Habrá pronto nuevos donantes?”, escribió recientemente alguien con el nombre de usuario BabyV2021 en el foro en línea de California Cryobank, uno de los bancos de esperma más grandes del mundo. “Parece que el suministro de donantes ha estado disminuyendo”, escribió alguien más, con el nombre de usuario sc_cal.

Y así, en la crisis capitalista, el Mundo del Esperma —el de la gente que compra y vende esperma— se ha vuelto salvaje. Los donantes van directamente a los clientes. Se reúnen con las futuras madres en Airbnbs para hacer la entrega por las tardes; han surgido grupos de Facebook con decenas de miles de miembros.

La razón por la que sé todo esto es bastante simple: tengo 32 años, mi pareja es una mujer, estoy atrapada en casa y exploro el mercado para encontrar el mejor esperma posible.

Cuando empecé a hablar con los bancos de esperma la primavera pasada, ya estaban preocupados por el suministro.

En el Mundo del Esperma es difícil encontrar números fiables. Los investigadores citan datos recogidos en la década de 1980 para estimar el número de niños nacidos mediante el esperma de donantes en Estados Unidos, cifras que van desde 30.000 hasta 60.000 al año, aunque los defensores rechazan incluso ese rango, pues dicen que no hay cifras fiables porque no hay ninguna regulación. El banco de esperma en sí mismo era una industria de casi 4000 millones de dólares en 2018.

Siempre ha habido parejas heterosexuales infértiles que necesitan esperma de donantes, pero con la legalización del matrimonio entre personas del mismo sexo y el aumento de la maternidad soltera electiva, el mercado se ha ampliado en la última década. Alrededor del 20 por ciento de los clientes del banco de esperma son parejas heterosexuales, el 60 por ciento son mujeres homosexuales, y el 20 por ciento son madres solteras por elección, dijeron los bancos.

Para satisfacer esta demanda, los hombres proporcionaban esperma a un ritmo constante durante años, dijeron algunos bancos. Pero el coronavirus cambió todo. Los donantes existentes tenían miedo de ir. Las inscripciones de nuevos donantes se detuvieron durante meses debido al confinamiento y nunca se recuperaron en algunos bancos. Varios bancos dijeron que tenían un montón de esperma congelado almacenado, pero que no podían guardarlo para siempre.

“El reclutamiento de donantes es un desafío creciente”, dijo Scott Brown, vicepresidente de alianzas estratégicas de California Cryobank. “Y definitivamente diría que la gente sigue estando muy interesada en tener hijos”.

Mucha gente también quiere esperma de hombres inteligentes. Por eso algunos bancos grandes están cerca de universidades de élite. Tienen centros de recolección de esperma en Palo Alto, California, cerca de la Universidad de Stanford, y Cambridge, Massachusetts, cerca de Harvard. Los universitarios son uno de los grupos más confiables para ver el caos potencial de crear tal vez 50 niños biológicos en todo el mundo a cambio de casi 4000 dólares en varios meses, y decidir que es un buen negocio.

Un donante normalmente iría a un banco una o dos veces por semana durante meses para producir suficiente esperma con el fin de venderlo a decenas de familias.

“Gran parte de su reclutamiento se lleva a cabo en torno a las fraternidades, pero las fraternidades no se están reuniendo”, dijo Rosanna Hertz , presidenta de estudios sobre la mujer y el género en el Wellesley College y coautora de Random Families, un libro acerca de la concepción mediante donantes. “La gente quiere esperma de hombres con educación universitaria”.

Por eso los bancos se estaban desesperando. Una reclutadora me dijo que había empezado a hacer publicidad en los senderos al aire libre desde que los gimnasios estaban cerrados. Un representante de ventas de otro banco de esperma dijo que esperaba que la gerencia ofreciera bonos en efectivo para atraer donantes, pero que a sus jefes les preocupaba sentar un precedente.

Otra razón por la que los bancos tenían dificultades es que siguen las estrictas normas de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por su sigla en inglés). El esperma tiene que estar en cuarentena durante seis meses después de una donación, y los hombres tienen que volver cada vez que un lote es liberado y realizarse análisis de sangre. La mayoría de los bancos tienen límites, por lo que un donante no puede dar esperma a más de 25 o 30 familias, para evitar problemas genéticos generalizados en el futuro. Los donantes siempre son desconocidos para las familias receptoras, identificadas por números. Ahora casi todos los bancos ofrecen fotos de cuando los hombres eran niños. Algunos tienen fotos de adultos.

En países como Inglaterra y Australia es ilegal pagarles a los donantes de esperma cantidades significativas de dinero. En Estados Unidos, la FDA no establece un límite financiero, pero regula la donación de esperma como lo hace con todas las donaciones de tejido. Un donante debe consentir por su propia voluntad, sin coerción. Los bancos siguen los lineamientos de la Sociedad Estadounidense de Medicina Reproductiva acerca de que el pago no debe ser la motivación principal de un donante.

“No les estamos pagando por su esperma, ya que no se puede comprar ni vender tejido humano”, dijo Allard, y añadió que los pagos son técnicamente reembolsos por tiempo y viajes.

Allard dijo que el Banco de Esperma de Seattle estaba haciendo todo lo posible para que fuera seguro para los hombres que todavía estaban alrededor. Solo se permite a seis donar cada hora, frente a la decena o más que podrían haber aparecido antes. Se les hace un chequeo de temperatura y la batería estándar de preguntas de detección de COVID-19. Todos usan mascarillas, aunque los hombres pueden quitársela cuando hacen su depósito.

A pesar de los problemas de suministro, la demanda de bebés durante la pandemia parece insaciable. Escribí al centro de fertilidad Kindbody, que tiene seis sedes en todo el país y se especializa en FIV, o fertilización in vitro.

“El volumen de pacientes de Kindbody ha aumentado más de un 30 por ciento en comparación con los niveles anteriores a la pandemia de covid”, escribió Rebecca Silver , directora de mercadotecnia. Dijo que la compañía sabía, a partir de comentarios de mujeres solicitantes, que el esperma de los donantes que les agradaban estaba agotado o tenía lista de espera.

Allard dijo que recientemente había ofrecido 35 frascos producidos por un hombre especialmente guapo de ojos azules y pelo negro, lo cual es una combinación poco común.

“Lo tenía listo a las 6:30 a.m., y ya no había nada a las 10 a.m.”, dijo Allard. “Nunca habíamos visto eso antes”.

Me estremecí un poco al oír esto, sabiendo que podría haberme perdido un excelente esperma. Reviso los bancos unas cuantas veces al día, pero no tan a menudo.

El precio del esperma sigue siendo alto. Cada frasco de un banco de primera calidad puede costar hasta 1100 dólares. El banco garantiza que un vial tendrá de diez a 15 millones de espermatozoides móviles en total. Cada mes, durante la ovulación, una futura madre (o su médico) descongela un vial e inyecta el esperma.

La recomendación es comprar cuatro o cinco frascos por cada niño deseado, ya que el embarazo fácilmente puede tomar algunos meses. Y, como los donantes se agotan de manera rápida, si una mujer quiere tener dos hijos con el mismo donante, necesita estar preparada con aproximadamente 10.000 dólares.

“Muchas personas han estado esperando que sus vidas se ralenticen para iniciar su familia, y ahora eso ha ocurrido”, comentó Allard. “Algunos de ellos podrían estar pensando que será más fácil criar a un niño mientras trabajan desde casa. Sin embargo, yo tengo tres hijos y puedo decirles que no es más fácil”.

Mientras que la gente ha estado compitiendo por el esperma que queda en los bancos, miles de mujeres han tratado de encontrar otra manera.

En los últimos seis meses, muchas se han unido a grupos de Facebook para buscar a megadonantes independientes, los reyes del esperma. Esos hombres no se imponen límites en el número de familias. No prestan mucha atención a las reglas de la FDA.

También pueden dar a los futuros padres algo que los bancos de esperma no pueden ofrecer: sus nombres. Aunque la mayoría de los bancos no revelan las identidades hasta que los niños cumplen 18 años, si es que lo hacen, estos hombres son “donantes de esperma conocidos”.

Casi todos ellos ofrecen su esperma gratis.

El cambio comenzó a ocurrir hace unos años. La tecnología ya había revolucionado la manera en que funcionaba el mundo de los donantes de esperma y óvulos, con pruebas de ADN baratas y populares que hacían del anonimato del donante una farsa. Ahora las redes sociales y la comodidad de la simplicidad de Tinder y Uber fueron el preludio de otra revolución para evitar los bancos de esperma por completo.

Aparecieron aplicaciones para encontrar donantes, como Modamily y Just a Baby. También se creó el Registro de Donantes Conocidos, donde casi 50.000 miembros organizan la donación y recepción de esperma. Grupos de Facebook con decenas de miles de miembros, donde los hombres publican fotos suyas, a menudo con sus propios hijos, comenzaron a anunciarse a las partes interesadas.

En estos grupos de Facebook, los hombres particularmente guapos son bombardeados en los comentarios por decenas de mujeres.

Tres horas después de que un enfermero de 28 años, con 1,70 metros de altura, hiciera una publicación especificando que tenía “ascendencia inglesa pero estaba bronceado como griego”, Megan ya le había escrito: “Hola Jack, te hemos enviado un mensaje”. Y también Lindsay se comunicó con él: “Hola Jack, te he enviado un mensaje”. Sonia no se quedó atrás: “Hola Jack, me gustaría charlar contigo”.

Puede ser abrumador.

“Realmente no vine aquí para ser donante al mayoreo”, escribió un donante recientemente, quien explicó por qué sería más exigente y podría tardarse más en responder a las peticiones.

Otros anuncian su inteligencia. John de Arizona escribió: “Tengo una calificación de 1400 en ajedrez y soy analista. Tengo un comportamiento pacífico y mucha energía. Hago ejercicio con regularidad. Prefiero patinar”.

La mayoría de los donantes especifican que donarán solo a través de IA, inseminación artificial. Algunos también donan a través de la IN, inseminación natural, o teniendo relaciones sexuales. La línea entre el altruismo y el sexo puede volverse turbia rápidamente, y plantea cuestiones de seguridad.

El riesgo legal para ambas partes —riesgo de que una madre pida al donante la manutención del niño, y riesgo de que un donante quiera la custodia— es alto, y las leyes al respecto no son consistentes en todos los estados. Las mujeres que recurren a los grupos de Facebook para obtener esperma tienden a no poder permitirse los bancos de esperma tradicionales.

Algunos en el mundo de los donantes conocidos también pueden convertirse en territoriales, pues reclaman ciertas regiones geográficas y expulsan a los nuevos hombres que intentan donar a las mujeres en esas áreas. Dos de los grupos de donantes de esperma más grandes de Facebook —Sperm Donation USA y USA Sperm Donation— están librando una guerra fría entre ellos.

“Puedes terminar desarrollando algunas dinámicas perturbadoras”, dijo Hertz, el profesor de Wellesley, que ha estudiado estas comunidades.

Muchos de los donantes conocidos utilizan herramientas de envío de esperma relativamente baratas como Natal Donor o firmas de análisis y almacenamiento de esperma como Dadi Kit. También usan pruebas de ADN fáciles de usar para el consumidor como 23andMe o CircleDNA, que ofrecen pruebas genéticas a nivel de banco de esperma para asegurar a las mujeres que los genes del donante no tienen mutaciones.

Elaine Raby Byrd, de 37 años, maestra de jardín de infantes en Memphis, dijo que había utilizado un donante de uno de los principales grupos de Facebook y que estaba en su “espera de dos semanas”, las semanas posteriores a la inseminación pero antes de que pudiera hacerse una prueba de embarazo precisa.

“Puedo elegir a quien quiero genéticamente en lugar de elegir a alguien que conocí al azar”, dijo.

También significa, según Byrd, que puede elegir un donante que sea más inteligente y atractivo que alguien que conoce románticamente día a día. “No puedes obligar a nadie a casarse contigo”, dijo. “Soy muy independiente”.

Ahora hay influentes en la categoría de los “donantes de esperma conocidos”.

Una de ellos es Kayla Ellis, de 27 años, ama de casa y madre de un niño en el medio oeste. Ella y su esposa encontraron su donante en Just a Baby en 2019. Hablaron durante semanas, aunque ella mantuvo su ubicación en secreto por si acaso. Dio seguimiento a su ovulación y, cuando llegó el momento, fueron a un banco (financiero) para conseguir un acuerdo notariado, luego al Airbnb de una amiga de la familia que les fue ofrecido para la ocasión. Allí transfirieron el semen a través de un vaso.

“Podíamos mantener cómodamente a los niños, pero no podíamos permitirnos la demente tensión financiera que la FIV y los bancos de esperma costarían”, dijo Ellis. “Así que empezamos a buscar en otras partes”.

Ahora tiene una cuenta TikTok dedicada a explicar “cómo concebir un niño a través de la donación privada de esperma, dar seguimiento a la ovulación y hablar con los donantes”. Tiene más de 91.000 seguidores. Además, ella y su esposa están embarazadas con su segundo hijo… Utilizaron el mismo donante, el mismo notario, el mismo Airbnb gratuito.

“Nuestros bebés costaron 136 dólares cada uno”, dijo Ellis.

Probablemente el superdonante más famoso es Ari Nagel, quien ha ido a reunirse directamente con las consumidoras durante más de una década. Nagel, un encantador profesor de la ciudad de Nueva York, da su esperma con total libertad y tiene un puñado de demandas de paternidad para demostrarlo.

Actualmente está en Zimbabue donando, y luego se dirigirá a Nigeria. Dijo que 15 mujeres estaban embarazadas gracias a su esperma en todo Estados Unidos en este momento.

No obstante, en la pandemia, todo se ha vuelto más grande.

“Me gustaría saber y tener la tranquilidad de que el niño vivirá en un buen hogar, en lugar de que alguien lo recoja en una clínica y no se sepa quién es”, dijo Adam Hooper, fundador de Sperm Donation Australia, que cuenta con 9800 miembros y es un centro de búsqueda de donantes de esperma conocidos y gratuitos. Su grupo ha añadido a más de 3000 miembros desde que comenzaron los confinamientos en marzo.

“Cuando se produce una pandemia, ¿es instinto humano querer reproducirse?”, preguntó Hooper.

En las conversaciones de los grupos de Facebook suelen aparecer noticias negativas sobre los bancos de esperma, como que los donantes se mezclan accidental o intencionadamente. Un donante de esperma también puede estar mintiendo sobre quién es, y ese es un riesgo que alguien que va a un banco de esperma tradicional tiene que tomar. Cada vez que se revela que un donante es secretamente un médico de fertilidad, se encienden los tableros de mensajes de donantes conocidos.

Muchos de los donantes y sus receptoras interesadas hablan de la soledad. Los hombres a menudo no tienen familias propias pero creen que sus genes merecen sobrevivir. Se preocupan de que eso no suceda. Muchas de las mujeres son madres solteras por elección.

“Tengo un fuerte deseo de saber que mis genes han sido transmitidos”, escribió recientemente un donante en Just a Baby. “Como muchos de nosotros, no estoy en posición de hacerlo en este momento ni preveo hacerlo en un futuro cercano”.

Un popular donante de 30 años de edad en Sperm Donation USA utiliza un seudónimo, Jacob San, ya que le preocupa el impacto en su carrera.

“Al principio solo quería aumentar mis cifras”, dijo, refiriéndose al número de hijos que podría producir en el mundo. “Pero después de tres o cuatro, eso se desvaneció”.

“Ahora tengo esta visión de tener entre 50 y 60 años, y una gran mesa de comedor, e invito a todos mis hijos por donación a que me acompañen para cenar y me cuenten sus historias, sus viajes”, continuó. “Quiero escuchar todas sus aventuras. Eso es lo que me impulsa”.

Un donante en el Registro de Donantes Conocidos me dijo que solía donar a un gran banco de esperma, pero todo era demasiado clínico y frío. Quería saber quién compraba su esperma, y quería sentir que los receptores criarían bien a su descendencia. Así que ahora se lo regala a gente con la que habla primero.

Me dijo su verdadero nombre. Tiene una maestría de una escuela de la Ivy League y una sonrisa tierna. Tenemos amigos comunes en Facebook. Al final de la conversación, me ofreció esperma.

Lance Oppenheim colaboró en este reportaje.

Nellie Bowles cubre la cultura tecnológica y de internet desde San Francisco para The New York Times. Antes de unirse al Times, fue corresponsal de VICE News Tonight. Ha escrito para California Sunday, Recode, The Guardian y San Francisco Chronicle. @nelliebowles



Fuente:nytimes.com/

Cerrar